RELATOS AL ATARDECER-CXCV.
PONTE EN SU LUGAR. Hace muchos años había un honrado ciudadano romano que tomó la determinación de separarse de su mujer abandonándola. Sus amigos, que no entendieron esta decisión, le recriminaron por ello, pues no veían claros los motivos de aquel repentino abandono: ¿No es muy hermosa tu mujer?, le preguntaron desconcertados. Sí que lo es, ¡Y mucho!, respondió. ¿No es, acaso, casta y honrada?, prosiguieron. Por supuesto, también lo es, dijo el ciudadano.
Extrañados ... (ver texto completo)
PONTE EN SU LUGAR. Hace muchos años había un honrado ciudadano romano que tomó la determinación de separarse de su mujer abandonándola. Sus amigos, que no entendieron esta decisión, le recriminaron por ello, pues no veían claros los motivos de aquel repentino abandono: ¿No es muy hermosa tu mujer?, le preguntaron desconcertados. Sí que lo es, ¡Y mucho!, respondió. ¿No es, acaso, casta y honrada?, prosiguieron. Por supuesto, también lo es, dijo el ciudadano.
Extrañados ... (ver texto completo)
¡Jesús, Jesús................... Zapatero, a tus zapatos!