(67)…. la referencia, que durante el año de su quinta, se convertiría punto de atención o protagonismo.: “es quinto de hogaño” se decía y se le permitía ciertas lindezas. El pueblo ponía el punto de mira sobre el quinto, que incluso la chiquería le miraban con cierta admiración. Fíjese que cuando incluso uno fallecía, no se decía la edad, sino la quinta. Y cuando se era un niño grande (mozalbete), se le decía con simpatía: ¡Míralo!... Parece un “quintino”.
Si quisiéramos, con todo ello se respira ... (ver texto completo)
Si quisiéramos, con todo ello se respira ... (ver texto completo)
(68)…. si se iban a lugares desconocido e incluso a ultramar con escaso premiso o sin él. Tal vez para la mayoría suponía salir por primera vez del pueblo y “volver hecho un hombre” como se decía. Fuera como fuera, la fiesta comenzaba el sábado del primer o segundo domingo del mes de febrero con “la talla” en el Ayuntamiento con el consiguiente reconocimiento médico al quinto: donde se le media y se le pesaba, le “ponían las gomas” (auscultación con el fonendoscopio). Y sobre todo tenía un carácter ... (ver texto completo)