vista de la Catedral Nueva, PLASENCIA

En primer lugar, como ya sabrás muy bien, las Catedrales de Plasencia no están acabadas. Es evidente que este hecho se verá a simple vista, pero si quieres ver algo más llamativo relacionado con esta cuestión, sólo tienes que fijarte en el claustro de la Antigua Catedral. En ella, concretamente en la capilla, verás algo similar a un muro de dientes que queda incrustado en la capilla. Precisamente esa es la zona donde dejaron de derribar el edificio. ¿Por qué? Quizá por falta de presupuesto. Es curioso que tardaron más de 200 años en construirla, fue utilizada durante unos 70 y luego decidieron derribarla quedándose, ahora, a la mitad. Otra de las curiosidades es que, en un principio, la Torre del Melón debería haber estado flanqueada por otras cuatro torres cilíndricas, pero dos de ellas desaparecieron. Estas deberían estar a ambos lados, izquierda y derecha, sin embargo, lo que pasó es que cambiaron de idea y decidieron construir en el lugar de las torres de la izquierda la torre renacentista de la Catedral Nueva. Asimismo, la entrada principal de la Antigua Catedral no parece ni de lejos la principal. ¿Por qué? Porque le faltan partes, concretamente el ábside. Por eso, cuando entras y te fijas, solo ves un muro que crea el efecto por el que desaparece la cabecera de nuestra vista. Pero la vieja no es la única que no está completa, a la Catedral Nueva le faltan los pies, por las mismas razones. Porque les falta ese muro que las separa en dos. Por otro lado, ¿recuerdas que el Retablo Mayor fue encargado a Gregorio Fernández? Pues bien, este comenzó la obra a una edad ya muy avanzada y solo le dieron tres años para acabarla. Sin embargo, entre que tenía molestias a causa de la edad y que ignoraba un poco al Cabildo, este no avanzaba como debería. El eclesiástico se estaba poniendo nervioso y se le ocurrió motivar al artista enviándole chorizos y jamones. Lo mejor de todo es que, efectivamente, fue útil para que acabase a tiempo. Lo peor, ese fue el retablo que más presupuesto necesitó y no precisamente por causas típicas de las obras, sino porque tuvo que ser incrementado por los jamones y chorizos regalados. Para terminar con estas curiosidades, en las que seguro que te fijarás cuando acudas a la Catedral de Plasencia, queremos destacar la zona que se encuentra en frente del Retablo de los Churriguera. En el suelo formado por dibujos geométricos se pueden observar unas argollas. Estas representan el sistema que se utiliza en la catedral para bajar a los fallecidos. Normalmente en las criptas se usan unas escaleras para descender, menos en esta que entierran a los difuntos en los huecos del suelo ya excavados.
(18 de Abril de 2019)