Todos los funcionarios que trabajan para el Estado, tienen los mismos derechos que cualquier otro ciudadano. Y son respetados por ello.
Solo tienen la desgracia que de vez en cuando aparece algún que otro colega listo, que en vez de trabajar para el Estado, pretende forrarse con el Estado.
Solo tienen la desgracia que de vez en cuando aparece algún que otro colega listo, que en vez de trabajar para el Estado, pretende forrarse con el Estado.