Los primero recuerdos que tengo de las
cerezas, datan de mis primeros años de
escuela. Por las tardes, y después de la salida, nos juntábamos unos cuantos que atravesando pequeños monticulos por terrenos secos y pedregosos, no dirigiamos en busca de algun
cereza de los pocos que habia entonces. No tengo más conocimiento de unos cuatro o cinco distribuidos a lo largo del termino viejos y grandes cargados de cerezas pequeñas y negras. Muchas de ellas, picoteadas por pajaros estropeadas por tal vez
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