MEMBRIO: VIRGO, te felicito me parece muy bonito y escrito con...

MEMBRIO Y LOS EMIGRANTES

El SOL brillaba en lo alto del CIELO, un cielo de un AZUL tan puro como el ALMA de un niño, eran las tres de la tarde y a esa hora no había nadie por las calles de aquel PUEBLO, un pueblo como tantos otros, un pueblo que también se moría poco a poco en el ABANDONO.
Sus hijos empezaron a surcar nuevos HORIZONTES, un día se fueron a la CIUDAD abandonándolo todo, ¡OH! Pueblo de MEMBRIO, tus hijos te abandonaban, no han querido pasarse la vida pegados a tu tierra seca y trabajando de sol a sol endureciéndose las MANOS con el roce del ARADO, endureciéndose sus PIES con el roce de tu tierra dura y poco FRUCTÍFERA.
Ellos no quisieron seguir en línea recta haciendo un SURCO, y luego otro, otro, y otro, con el cuerpo bañado en SUDOR y caliente de aquel SOL que les abrasaba las ENTRAÑAS, ellos no quisieron seguir haciendo un esfuerzo que consideraban INÚTIL, y sin PORVENIR, por eso se fueron, te abandonaron, te dejaron solo. Y TÚ PUEBLO, ¿SE LO REPROCHAS?, ¿NO PERDONAS?.
Reprochas a tus HIJOS que quisieron prosperar lejos de la aridez de tus caminos, lejos de tu SOL abrasador que hacía arrancar lágrimas a las PIEDRAS, ¡SI! ¡SI! se lo reprochas, tú tienes un MUDO reproche para cada uno de tus HIJOS que te han abandonado, y te haces preguntas CONDOLIDO. No estés mudo, “HABLA CON LIBERTAD, PUEBLO”.
YA NO VERÉ a los MOZOS arando la tierra con yuntas, ni segando con la HOZ, ni PODANDO las encinas con el HACHA.
YA NO VERÉ en la ERA al LABRADOR con su LIENDRO lanzando la MIES al viento para separar el GRANO de la PAJA.
YA NO VERÉ a las MOZAS entre las ENCINAS apañando BELLOTAS, ni tampoco arrancando TOMILLOS y JARAS para tener la tierra limpia para el PASTOREO.
YA NO VERÉ pastores y vaqueros, hablando con los labradores mientras surcaban la tierra con las YUNTAS.
YA NO VERÉ en verano caminos polvorientos, ni en invierno el barro amasado por las ruedas de los CARRUAJES.
YA NO VERÉ las fuentes bien conservadas con agua fresca para beber.
YA NO VERÉ en los CERROS las MAJADAS de PASTORES con sus bonitos CHOZOS, ni a la PASTORA, ni a la ZAGALA lavando la ropa en el ARROYO, ni oiré el canto del GALLO al AMANECER.
YA NO VERÉ en el campo PERNOCTAR bajo la mirada de la LUNA y las ESTRELLAS.
YA NO VERÉ a la MILANA volar, y posarse en las encinas y en los CANCHOS.
¡NO! ¡NO! “YA NUNCA VERÉ NADA DE ESTO”.
LLORARÉ pensando que ninguna MOZA pondrá sus blandos pies sobre mi tierra recogiendo con sus LINDAS manos las espigas doradas repletas de GRANOS.
LLORARÉ porque no sentiré sobre mi la pisada fuerte y decidida de los MOZOS que al pisar mi tierra me hacían cosquillas y me arrancaban lágrimas de FELICIDAD.
LLORARÉ porque ya no escucharé las canciones que cantaban los mozos y mozas en el campo y por los caminos cuando iban a sus tareas haciéndome GOZAR.
¡NO! ¡NO!, “YA NUNCA TENDRE NADA DE ESTO”.
“CONSUELATÉ PUEBLO DE MEMBRIO”, y vuelve a “SONRREIR”, todos tus hijos desde cualquier punto que estén te recuerdan con “AMOR”, porque te llevaban muy dentro del CORAZÓN, y en cada uno de sus corazones tienes un ALTAR que nunca se DERRUMBARÁ, y en ese altar está una REINA, nuestra PATRONA, VIRGEN DE GRACÍA. Sonríe, sonríe…….. “PUEBLO DE MEMBRIO”.

VIRGO, te felicito me parece muy bonito y escrito con sentimiento. SALUDOS