ANÉCDOTA Se cansó el tío Chaquetas de vivir en alquiler y por fin se compró una casa. Le dicen las vecinas: Chaquetas, ¿como has comprado esa casa tan pequeñita?, tienes ocho hijos, con vosotros dos, diez en total, imagínate que se pone un hijo enfermo y tienes que avisar al “DOCTOR”, no tiene sitio para entrar y pasar hasta donde esté el enfermo para atenderle.
¡COÑO! No hay problemas, aviso al “Doctor”, y cuando llegue a casa digo: ¡EL ENFERMOOOOO! Que se asome a la VENTANAAAAA, que abra la boca bien, y saque la lengua al máximo y haga: AH, AAAAAAA………… para que la vea bien el “Doctor”, y pueda diagnosticar la enfermedad que tiene. ¡Y ya está ¡.
¡COÑO! No hay problemas, aviso al “Doctor”, y cuando llegue a casa digo: ¡EL ENFERMOOOOO! Que se asome a la VENTANAAAAA, que abra la boca bien, y saque la lengua al máximo y haga: AH, AAAAAAA………… para que la vea bien el “Doctor”, y pueda diagnosticar la enfermedad que tiene. ¡Y ya está ¡.