MEMBRIO: Me estaba fumando un purito en el tendedero y me acorde...

Guardé tu frase en mi memoria y según dices, abro mi ventana desde la que se divisa el "todo Membrío", hoy lunes por la noche que es la fecha hasta la que te despediste. Yo fui más descortés, no me despedí pensando que, quizás, desde los mares del Sur, donde fuí a darme un chapuzón, pudiera contactar con todos vosotros, ya que Internet es un proyecto global y universal, y... de hecho los es, pero imagínate pisaera, en la recepción del hotel donde había dos ordenadores, pidiendo la vez para acceder al ordenador y contactar con vosotros y un churumbel de diez u once años me dice te toca el séptimo. Me acordé "tuto súbito" del baile del Salón de Abajo cuando ibas a pedir pareja para bailar y te decían "a la séptima", ¡joder a la séptima lo mismo ya se ha terminado el baile!, le pedías baile a otra moza y te decía "a la quinta", otra te decía "la tercera". Al final te hacias un lío y a la que tenías que ir a buscar la tercera, ibas a la quinta y... etc.... etc... etc. Un lío como puedes imaginar. Los más viejos del lugar como pueden ser CALAMBÚ, A. D. P., REALITO, PC y... demás recordarán esos tiempos. Saludos.

Me estaba fumando un purito en el tendedero y me acorde de ti, seguro que Vispera estará mirando donde se toca el mar con el cielo, es cuando mas me siento libre, pero no savia como expresarlo y el otro día le hicieron una entrevista a BEBE y le preguntaron, donde te refugias de tanta jarta de mentiras, ella contesto, porque se siente Extremeña y decía refiriéndose a los campos de Badajoz, allá lejos donde la tierra toca al cielo, hoy el Ánima tiene el medio y la noche, para encontrarse con otras animas, que andan cabalgando por el Mundo, Un saludo amigo
Respuestas ya existentes para el anterior mensaje:
pisaera, me has fundido mi "ánima" con el último disparo certero, no tengo más remedio que aceptar: "tocado y hundido". Efectivamente he pasado siete noches observando con sosegada tranquilidad, ese sitio casi invisible donde el mar pretende alcanzar el cielo, desde la atalaya de mi oculto observatorio a veces se intuía la fusión del agua del mar con la negrura de la nebulosa nocturna hasta que las lejanas y milimétricas luces de un pequeño barco pesquero "separaba" el cielo del mar y nos hacía volver ... (ver texto completo)