Este "ALTO LA CHARCA" fue uno de los lugares más EMBLEMATICOS del pueblo, pero parece algo triste quizás porque a él y a sus alrededores, se les pasó su página HISTORICA.
En este lugar, se jugó mucho al fútbol, y desde las escuelas, los profesores llevaban a los alumnos a pasar alguna tarde cuando hacía bueno.
De aquí parten dos caminos muy utilizados por los labradores de Parral, Los Hornos y Rehoyos, y también por cuadrillas de mujeres cuando iban a los Rehoyos para apañar bellotas o arrancar jaras y tomillos.
En sus alrededores, había la mayor concentración de ERAS del pueblo. En total cinco. En verano, en este lugar había mucho tránsito de carros y carretas cargados de haces de trigo, cebada y avena, acarreando a las ERAS, formando en fila los jazcales para facilitar el trabajo de las máquinas trilladoras. Una vez trillada la cosecha, transportar los costales de trigo a la COMARCAL, la cebada y avena a las trojes y la paja a los pajares.
Desde este "ALTO LA CHARCA", en verano, se divisaba una panorámica muy bonita a sus alrededores. Así marcó este lugar una EPOCA de mucho ESPLENDOR.
En este lugar, se jugó mucho al fútbol, y desde las escuelas, los profesores llevaban a los alumnos a pasar alguna tarde cuando hacía bueno.
De aquí parten dos caminos muy utilizados por los labradores de Parral, Los Hornos y Rehoyos, y también por cuadrillas de mujeres cuando iban a los Rehoyos para apañar bellotas o arrancar jaras y tomillos.
En sus alrededores, había la mayor concentración de ERAS del pueblo. En total cinco. En verano, en este lugar había mucho tránsito de carros y carretas cargados de haces de trigo, cebada y avena, acarreando a las ERAS, formando en fila los jazcales para facilitar el trabajo de las máquinas trilladoras. Una vez trillada la cosecha, transportar los costales de trigo a la COMARCAL, la cebada y avena a las trojes y la paja a los pajares.
Desde este "ALTO LA CHARCA", en verano, se divisaba una panorámica muy bonita a sus alrededores. Así marcó este lugar una EPOCA de mucho ESPLENDOR.