Tornavacas rememora por primera vez la batalla del rey leonés Ramiro II, que llega con los árabes al puerto de Tornavacas con la intención de conquistar el Valle del Jerte. La historia cuenta que el rey se encuentra con una firme oposición al llegar, ya que los cristianos idean una estratagema consistente en atar unas teas encendidas a las abundantes vacas que pastaban en la zona y las azuzaban hasta el campamento enemigo haciéndoles creer que la tropa cristiana era muy numerosa. Ya por las mañanas las vacas volvían su sitio de pastar y los lugareños pronunciaban la frase «Ya tornan las vacas», lo cual se cree ha dado nombre al lugar.
De ahí que por primera vez los vecinos hayan quedado hoy a las diez y media de la noche en el Rollo para rememorar la batalla que da nombre al pueblo, para lo cual los lugareños deberán llevar antorchas, velas, candiles, campanillos y vestimentas pastoriles haciendo el recorrido desde el Rollo hasta la Fuente de los Mártires.
El día del fuego
El 2 de Mayo por la noche está prevista la tradicional fiesta del fuego, con hogueras gigantes por toda la villa, con estampas pastoriles vettonas y ofrenda de dulces y ponche a los visitantes.
De ahí que por primera vez los vecinos hayan quedado hoy a las diez y media de la noche en el Rollo para rememorar la batalla que da nombre al pueblo, para lo cual los lugareños deberán llevar antorchas, velas, candiles, campanillos y vestimentas pastoriles haciendo el recorrido desde el Rollo hasta la Fuente de los Mártires.
El día del fuego
El 2 de Mayo por la noche está prevista la tradicional fiesta del fuego, con hogueras gigantes por toda la villa, con estampas pastoriles vettonas y ofrenda de dulces y ponche a los visitantes.