-San Benito, patriarca de los monjes de Occidente, 553.
-Un gran número de mártires, que fueron asesinados en las iglesias por los arrianos y los paganos, bajo el emperador Constancio, 342.
-Santos Filemón y Domnino, que predicaron a través de las provincias italianas en el s. IV.
-San Berilo, ordenado por San Pedro, obispo de Catania, s. I.
-San Serapión, anacoreta y obispo de Thmeos, desterrado por combatir el arrianismo, Alejandría. s. IV.
-San Lupicino, abad de Lauconne, en el Jura, diócesis de Lyón, 480.
-Beata Clemencia de Hoheuberg, que se mostró en el mundo modelo de todas las virtudes y entró en un monasterio después de la muerte de su marido; Alemania, 1176.
-Beato Alfonso de Rojas, que fue profesor en Salamanca, preceptor de un joven duque, cura, canónigo de Coria, y, finalmente, franciscano, Coria, 1617.
-Un gran número de mártires, que fueron asesinados en las iglesias por los arrianos y los paganos, bajo el emperador Constancio, 342.
-Santos Filemón y Domnino, que predicaron a través de las provincias italianas en el s. IV.
-San Berilo, ordenado por San Pedro, obispo de Catania, s. I.
-San Serapión, anacoreta y obispo de Thmeos, desterrado por combatir el arrianismo, Alejandría. s. IV.
-San Lupicino, abad de Lauconne, en el Jura, diócesis de Lyón, 480.
-Beata Clemencia de Hoheuberg, que se mostró en el mundo modelo de todas las virtudes y entró en un monasterio después de la muerte de su marido; Alemania, 1176.
-Beato Alfonso de Rojas, que fue profesor en Salamanca, preceptor de un joven duque, cura, canónigo de Coria, y, finalmente, franciscano, Coria, 1617.