MEMBRIO: Sin duda alguna, son las fiestas dedicadas al Santo...

Sin duda alguna, son las fiestas dedicadas al Santo Patrón de la Orden de las monjas Agustinas Recoletas de este convento, San Agustín, las más esperadas y celebradas a lo largo del año por los serradillanos.

Respecto al origen de estas fiestas, tal como las conocemos hoy, puede afirmarse que se remontan al siglo XVII y más concretamente, que son posteriores a 1660, año en que las monjas Agustinas Recoletas se establecieron en Serradilla. No sucede lo mismo con la fiesta de los toros, cuyo origen se pierde en el tiempo, siendo imposible poder presumir, siquiera remotamente, el origen de la misma.

Sin embargo, es sabido que antes de la llegada de las monjas a este pueblo, al día siguiente de Nuestra Señora de Agosto, se celebraba la fiesta de San Roque, cuya Cofradía era muy importante, pues a ella pertenecían la mayoría de los matrimonios de este pueblo, desde el día que se casaban. El toro, o los toros, si había más de uno, -dice D. Agustín Sánchez Rodrigo- se toreaban el día 17 y siguientes. Esta costumbre varió al fundarse el convento de Religiosas Agustinas, que pusieron interés en dar realce a la fiesta de su fundador, que es el 28 de agosto, favoreciendo este cambio los quince días de diferencia que daban más desahogo para terminar la recolección de las cosechas, siendo por ello aceptadas y asumidas con júbilo por los agricultores serradillanos. Por este motivo, la fiesta de San Roque fue desapareciendo, celebrándose exclusivamente la de San Agustín quien, actualmente, es considerado Copatrón de Serradilla, junto al Cristo de la Victoria.

Durante siglos, esta fiesta fue invariable en cuanto a los festejos, comenzando el día 27 con la ansiada víspera; el 28 día Grande de San Agustín con misa solemne; el 29 San Agustín el Chico y día de la romería de la sandía; el 30 se cerraba la plaza con carros y tablados para los festejos; el 31 primer día de toros; el 1 de septiembre, día de descanso para atender alguna actividad laboral; el 2 se celebraba el segundo festejo taurino; el 3 nuevo día de descanso y el 4 último día de toros, terminándose las fiestas. Algunos años, dicen nuestros mayores, la fiesta taurina se prolongaba hasta el 14 de septiembre, lidiándose varios toros, dada la gran afición de los serradillanos por estos festejos.

Actualmente, estas fiestas comienzan unos días antes del 28 de agosto, con excelentes verbenas cada noche y numerosos festejos taurinos en mañana y tarde, terminando uno o dos días antes de acabar el mes.