1908 nace esta celebración, que tiene lugar el último viernes de agosto, cuando un desfile de carrozas alegóricas engalanadas de flora natural, la música y el colorido de charangas, peñas y grupos toman la ciudad para disfrute de todos los asistentes.
Así que, a partir de las 17’30, siguiendo el Circuito de la Alameda de Miramar, competirán las espectaculares carrozas en esta fiesta popular que se convierte en un estallido de color y aromas gracias a las verdaderas protagonistas, las flores. Flores que los propios carrocistas cultivan y cortan la víspera de la Batalla, para que de esta forma conserven toda su frescura para el desfile final.
Cada carroza, que puede alcanzar los 7 metros de altura, presume de decenas de miles de dalias y clavelón en diferentes colores y formas, y un jurado decidirá cuál merece ser la ganadora de esta reñida y espectacular competición.
Así que, a partir de las 17’30, siguiendo el Circuito de la Alameda de Miramar, competirán las espectaculares carrozas en esta fiesta popular que se convierte en un estallido de color y aromas gracias a las verdaderas protagonistas, las flores. Flores que los propios carrocistas cultivan y cortan la víspera de la Batalla, para que de esta forma conserven toda su frescura para el desfile final.
Cada carroza, que puede alcanzar los 7 metros de altura, presume de decenas de miles de dalias y clavelón en diferentes colores y formas, y un jurado decidirá cuál merece ser la ganadora de esta reñida y espectacular competición.