Un acontecimiento popular en el que los vecinos adornan las barriadas con cruces y, junto a ellas, encienden hogueras para divertirse en torno al fuego. La actividad fundamental que se desempeña es la de La Crujía de los Gamones. Los ubriqueños recolectan en el campo, durante los días previos, esta especie de juncos que calentados al fuego los estallan en contra el suelo, produciendo explosiones.