6 DE MARZO
-Santos Víctor, Victorino, Claudiano y su esposa Bossa, que murieron en la prisión, Nicomedia, s. III.
-San Marciano, mártir, Tortona, 120.
-San Evagrio, obispo, Constantinopla, 380.
-San Conón, mártir, Chipre, 252.
-Cuarenta y dos mártires, que, detenidos en Amorium y conducidos a Siria, murieron allí por Cristo en tiempo de la persecución iconoclasta, 845.
-San Basilio, obispo, Bolonia, s. IV.
-San Olegario, arzobispo de Tarragona. Nacido en 1060, fue primero canónigo regular en San Adrián de Barcelona. Nombrado obispo de esta ciudad, huyó a Francia para librarse del peso de la dignidad episcopal, pero el legado de Pascual II le obligó a aceptar la mitra. En 1117, recuperada Tarragona del poder de los moros, Olegario trasladó su residencia a ella, con el titulo de metropolitano de la Tarraconense. Trabajó infatigablemente por la conservación de la disciplina y asistió a diferentes Concilios, muriendo en el año 1139.
-Santa Coleta, virgen, que observó primero la tercera Orden de San Francisco y consiguió luego que un gran número de conventos de la segunda Orden aceptase la observancia primitiva, 1447.
-San Crodegando, obispo de Metz, que, salido de una ilustre familia de Austrasia, abrazó el estado clerical y escribió para los canónigos una regla que se inspira en San Agustín, San Benito y San Isidoro.
-San Fridolino, abad de Seckingen, cerca de Basilea, 540.
-Beata Juana María de Bonomo (2 marzo), abadesa benedictina en Italia, s. XVII.
-San Claudiano, obispo de Trento, s. V.
-Santas Kinesburga y Kineswida, vírgenes. Eran hijas de Penda, rey pagano de los mercios, y murieron en los últimos años del s. VII.
-San Bauterio, orfebre y anacoreta, Escocia, 757.
-Santos Víctor, Victorino, Claudiano y su esposa Bossa, que murieron en la prisión, Nicomedia, s. III.
-San Marciano, mártir, Tortona, 120.
-San Evagrio, obispo, Constantinopla, 380.
-San Conón, mártir, Chipre, 252.
-Cuarenta y dos mártires, que, detenidos en Amorium y conducidos a Siria, murieron allí por Cristo en tiempo de la persecución iconoclasta, 845.
-San Basilio, obispo, Bolonia, s. IV.
-San Olegario, arzobispo de Tarragona. Nacido en 1060, fue primero canónigo regular en San Adrián de Barcelona. Nombrado obispo de esta ciudad, huyó a Francia para librarse del peso de la dignidad episcopal, pero el legado de Pascual II le obligó a aceptar la mitra. En 1117, recuperada Tarragona del poder de los moros, Olegario trasladó su residencia a ella, con el titulo de metropolitano de la Tarraconense. Trabajó infatigablemente por la conservación de la disciplina y asistió a diferentes Concilios, muriendo en el año 1139.
-Santa Coleta, virgen, que observó primero la tercera Orden de San Francisco y consiguió luego que un gran número de conventos de la segunda Orden aceptase la observancia primitiva, 1447.
-San Crodegando, obispo de Metz, que, salido de una ilustre familia de Austrasia, abrazó el estado clerical y escribió para los canónigos una regla que se inspira en San Agustín, San Benito y San Isidoro.
-San Fridolino, abad de Seckingen, cerca de Basilea, 540.
-Beata Juana María de Bonomo (2 marzo), abadesa benedictina en Italia, s. XVII.
-San Claudiano, obispo de Trento, s. V.
-Santas Kinesburga y Kineswida, vírgenes. Eran hijas de Penda, rey pagano de los mercios, y murieron en los últimos años del s. VII.
-San Bauterio, orfebre y anacoreta, Escocia, 757.