JUEVES 4
Santos: Juan María Vianney, presbítero; Aristarco de Tesalónica, obispo. Beato Enrique Krzysztofik mártir. Memoria (Blanco)
BEATO ENRIQUE KRZYSZTOFIK, del germánico, "el príncipe del hogar" (1908-1942). Mártir. Enrique Krzysztofik, se desconocen pormenores de su vida hasta su ingreso con los Hermanos Menores Capuchinos. Profesa en 1927 y desempeña tareas como guardián y director de estudios del convento de Lublin, en su tierra natal. Su celo pastoral, su inquebrantable y profunda fe, así como su disposición a cumplir los designios divinos le conducen a permanecer en su país, aún ante el inminente peligro para su vida que representa el permanecer en ella ante la invasión del ejército nazi. Se le arresta y es llevado al campo de concentración de Dachau en 1940, donde es sometido a vejaciones y trabajos forzados; su fortaleza y fe en Dios sirven de ejemplo para otros prisioneros. En su postrera carta escribe: "Estoy pavorosamente flaco... Peso 35 kilos. Me duelen todos los huesos. Estoy tirado en la cama como en la cruz con Cristo. Pero estoy contento de estar y sufrir con él. Ruego y ofrezco a Dios estos mis sufrimientos por ustedes". Forma parte del grupo de los 108 mártires de la Segunda Guerra Mundial de Polonia, beatificados por el beato Juan Pablo II (1978-2005).
Santos: Juan María Vianney, presbítero; Aristarco de Tesalónica, obispo. Beato Enrique Krzysztofik mártir. Memoria (Blanco)
BEATO ENRIQUE KRZYSZTOFIK, del germánico, "el príncipe del hogar" (1908-1942). Mártir. Enrique Krzysztofik, se desconocen pormenores de su vida hasta su ingreso con los Hermanos Menores Capuchinos. Profesa en 1927 y desempeña tareas como guardián y director de estudios del convento de Lublin, en su tierra natal. Su celo pastoral, su inquebrantable y profunda fe, así como su disposición a cumplir los designios divinos le conducen a permanecer en su país, aún ante el inminente peligro para su vida que representa el permanecer en ella ante la invasión del ejército nazi. Se le arresta y es llevado al campo de concentración de Dachau en 1940, donde es sometido a vejaciones y trabajos forzados; su fortaleza y fe en Dios sirven de ejemplo para otros prisioneros. En su postrera carta escribe: "Estoy pavorosamente flaco... Peso 35 kilos. Me duelen todos los huesos. Estoy tirado en la cama como en la cruz con Cristo. Pero estoy contento de estar y sufrir con él. Ruego y ofrezco a Dios estos mis sufrimientos por ustedes". Forma parte del grupo de los 108 mártires de la Segunda Guerra Mundial de Polonia, beatificados por el beato Juan Pablo II (1978-2005).