MEMBRIO: ENCINA. La Pelucha es la que se ha dado cuenta que...

Porque, porque te demoras en saludarme? Solo atiendes a RIBERO a REMELLA y a las vacas. Como soy poco rencorosa te saludo y además te mando un beso.

ENCINA. La Pelucha es la que se ha dado cuenta que me has dado un toque de atención.
No quiero que te vayas a la cama pensando que no te saludo, que luego tienes pesadillas. Lo mismo que yo tampoco quiero irme sabiendo que no te he saludado, que luego tendría remordimientos de conciencia que no me dejarían dormir. Como no quiero que tengas pesadillas y como quiero dormir plácidamente, no me queda más remedio que saludarte expresamente, con independencia de que también te lleve en mi corazón, al lado de Remella.

Tengo un corazón que en su mayor parte lo destino a las chicas del Pueblo, y también algún que otro chico, del Pueblo también, y para mí sólo me quedo con una pequeña parte para darme un poquillo de vida.

A quién me resisto a llevar conmigo son a las vacas; después de Cibeles las subí al Bernabeu y allí las tengo comiéndose el césped.
¡Cuánto hecho de menos los huertos de la Ribera!

Gracias por no ser rencorosa conmigo. Y gracias por mandarme un beso. Igualmente sin rencor yo te mando dos, uno para antes de acostarte y otro para que mañana te despierte con un susurro cariñoso y no te asuste el despertador.

Un abrazo para Roble.