Ahora se que tus dogmas eran ciertos,
no temo a mi destino que se labra
con la eterna verdad de tus palabras;
ya no te busco, AMOR, entre los muertos.
Llegaré hasta tu faro, a la atalaya
donde rompen las olas sucesivas,
fragmentaré mi piedra en sensitivas
arenas refulgentes de tu playa.
Y volveré al camino, a los senderos
alejados del ruido de tu mar,
enseñaré en secano tu remar
a náufragos que esperan ser barqueros.
Que tengáis un buen dia. Besos.
no temo a mi destino que se labra
con la eterna verdad de tus palabras;
ya no te busco, AMOR, entre los muertos.
Llegaré hasta tu faro, a la atalaya
donde rompen las olas sucesivas,
fragmentaré mi piedra en sensitivas
arenas refulgentes de tu playa.
Y volveré al camino, a los senderos
alejados del ruido de tu mar,
enseñaré en secano tu remar
a náufragos que esperan ser barqueros.
Que tengáis un buen dia. Besos.