MEMBRIO: Olivos de mi tierra, la humilde, la callada; notarios...

Olivos de mi tierra, la humilde, la callada; notarios inmutables del paso de los días; discretos, resignados que nunca pedis nada ni en siestas calurosas ni en frias madrugadas. Olivos de mi tierra, templados por los años, curtidos por mil vientos; moteando el paisaje de verdes cenicientos, complices de perdices, de liebres y conejos. Olivos de mi tierra... Cuanto os echo de menos.
Adelaida