- ¡Señor Cela, está usted durmiendo!
-No, estoy dormido –respondió Cela
- ¡Es lo mismo!
-No, no es lo mismo. No es igual estar durmiendo que estar dormido, al igual que no es lo mismo estar jodiendo que estar jodido
-No, estoy dormido –respondió Cela
- ¡Es lo mismo!
-No, no es lo mismo. No es igual estar durmiendo que estar dormido, al igual que no es lo mismo estar jodiendo que estar jodido