Voy a cotaros algo que me ocurrió ayer, tranquilos que no me toco la lotería, pero me paso algo especial y es digno te contar y voy a compartirlo con vosotros.
Primero, como introducción os diré, que mis compañeros y algunos amigos de trabajo, me consideran que soy hombre de suerte, y rara es la vez que me ven de comprar un décimo y enseguida se apresuran para comprar el mismo décimo.
Yo les digo, que hay cosas más importantes que tocar la lotería, bueno pero eso lo dejaremos para otra ocasión y me voy a centrar en lo sucedido ayer.
Ya cuando me despedí del amigo arr le dije que haríamos un almuerzo Inter regional, pues a si sucedió y cada uno aportamos algún producto de nuestra región, que por cierto el queso de francisco de Carbajo, todos dijeron que especial, bueno pues de una hora y media aproximada de buen rollo y buena degustación, les digo, hermanos, yo voy a tomar café y nadie me acompaño pues el destino quería que sucediera a si, los demás tenían mas trabajo que yo, pues cojo la callecita, paso a paso camino de la estación de autobuses del escorial, cuando de repente veo a un compañero Dominicano y le digo, acompáñame a tomar café y a si lo hicimos, si vierais la cara de las camareras y el camarero riéndose y llamándome para decirme que me había tocado la cesta de navidad, que decían que tomas el de bigote, y yo le dije que tranquila que ahora me la llevaba después que me tomara el café, y una chica me decía que le diera la caja, pues era bonita, especie de baúl. Baje la caja y la puse en la mesa, la abrí y saque dos cajas de mazapanes y bombones y se las di a ellas y le de desee que fueran felices y pasaran unas felices fiesta, a continuación le digo al amigo dominicano, para ti el queso, y agarrante que vamos pá lla con ella, si me vierais con el baúl y lo que pesaba, pues me tenia que cambiar de mano, porque no aguantaban la mano con el peso y ahora empieza lo bueno, abro la oficina y digo, para que veáis que soy hombre que le sonríe la vida.
Si vierais las caras. Lo primero que pensaron, que me había tocado la lotería, hasta que vieron la caja, luego ya se acercaron todos a ver el jamón y el resto de lo que traía, vuelvo a meter la mano en la caja para sacar algún dulce para compartirlo con los compañero, y me dice un jefe, cierra eso que estamos lleno de lo anterior, pues habíamos comido hasta pastel.
Entonces dije que mi intención era compartirlo con los trabajadores que comían en el comedor y así se quedo la cosa, me marcho para el curro y a los diez minuto me llaman, ven baja un momento a la oficina, voy para allá y mi sorpresa que veo al camarero todo preocupado y me dice que la cesta no tea tocado a ti, que a sido a otro Tomás con bigote, le digo hermano pasa, y hay esta, lo único que le falta es la caja que le di a las camareras, y suerte as tenido que no he empezado a repartirla, pues por eso había venido el camarero todo sofocado, pues el también había oído que la iba a repartir.
Pues si amigos, esto me ocurrió ayer, fueron momentos extraordinarios, lo que más me jodio, fue que no la probaran la gente, el único el amigo dominicano, y además quería devolver el queso, y de echo lo llevo a la oficina y me decía, no lo quiero, no me vayan a decir que he cogido el queso, hoy le dije llévate el queso que yo te lo regale y que lo que se da no se quita, os acordáis, que viene mariquita. Saludos para todos y ser Felices
Primero, como introducción os diré, que mis compañeros y algunos amigos de trabajo, me consideran que soy hombre de suerte, y rara es la vez que me ven de comprar un décimo y enseguida se apresuran para comprar el mismo décimo.
Yo les digo, que hay cosas más importantes que tocar la lotería, bueno pero eso lo dejaremos para otra ocasión y me voy a centrar en lo sucedido ayer.
Ya cuando me despedí del amigo arr le dije que haríamos un almuerzo Inter regional, pues a si sucedió y cada uno aportamos algún producto de nuestra región, que por cierto el queso de francisco de Carbajo, todos dijeron que especial, bueno pues de una hora y media aproximada de buen rollo y buena degustación, les digo, hermanos, yo voy a tomar café y nadie me acompaño pues el destino quería que sucediera a si, los demás tenían mas trabajo que yo, pues cojo la callecita, paso a paso camino de la estación de autobuses del escorial, cuando de repente veo a un compañero Dominicano y le digo, acompáñame a tomar café y a si lo hicimos, si vierais la cara de las camareras y el camarero riéndose y llamándome para decirme que me había tocado la cesta de navidad, que decían que tomas el de bigote, y yo le dije que tranquila que ahora me la llevaba después que me tomara el café, y una chica me decía que le diera la caja, pues era bonita, especie de baúl. Baje la caja y la puse en la mesa, la abrí y saque dos cajas de mazapanes y bombones y se las di a ellas y le de desee que fueran felices y pasaran unas felices fiesta, a continuación le digo al amigo dominicano, para ti el queso, y agarrante que vamos pá lla con ella, si me vierais con el baúl y lo que pesaba, pues me tenia que cambiar de mano, porque no aguantaban la mano con el peso y ahora empieza lo bueno, abro la oficina y digo, para que veáis que soy hombre que le sonríe la vida.
Si vierais las caras. Lo primero que pensaron, que me había tocado la lotería, hasta que vieron la caja, luego ya se acercaron todos a ver el jamón y el resto de lo que traía, vuelvo a meter la mano en la caja para sacar algún dulce para compartirlo con los compañero, y me dice un jefe, cierra eso que estamos lleno de lo anterior, pues habíamos comido hasta pastel.
Entonces dije que mi intención era compartirlo con los trabajadores que comían en el comedor y así se quedo la cosa, me marcho para el curro y a los diez minuto me llaman, ven baja un momento a la oficina, voy para allá y mi sorpresa que veo al camarero todo preocupado y me dice que la cesta no tea tocado a ti, que a sido a otro Tomás con bigote, le digo hermano pasa, y hay esta, lo único que le falta es la caja que le di a las camareras, y suerte as tenido que no he empezado a repartirla, pues por eso había venido el camarero todo sofocado, pues el también había oído que la iba a repartir.
Pues si amigos, esto me ocurrió ayer, fueron momentos extraordinarios, lo que más me jodio, fue que no la probaran la gente, el único el amigo dominicano, y además quería devolver el queso, y de echo lo llevo a la oficina y me decía, no lo quiero, no me vayan a decir que he cogido el queso, hoy le dije llévate el queso que yo te lo regale y que lo que se da no se quita, os acordáis, que viene mariquita. Saludos para todos y ser Felices