Antonio Galvao de Franca, el beato canonizado Mayo 11, 2007 por el papa Benedicto XVI, fue un hombre devoto que dedicó su vida a ayudar a enfermos y menesterosos, y que dos siglos después de desarrollar su obra se ha convertido en el primer santo brasileño.
Consejero y confesor que socorría a los pobres en viajes a pie por la capitanía de Sao Paulo e incluso por Río de Janeiro, su labor fue reconocida en vida: en 1798 el Senado de Sao Paulo lo consideró como 'hombre de paz y caridad'.
Fue canonizado por el Papa en una multitudinaria misa celebrada en el Campo de Marte de Sao Paulo, en el tercer día de la visita pastoral de Benedicto XVI a Brasil.
Consejero y confesor que socorría a los pobres en viajes a pie por la capitanía de Sao Paulo e incluso por Río de Janeiro, su labor fue reconocida en vida: en 1798 el Senado de Sao Paulo lo consideró como 'hombre de paz y caridad'.
Fue canonizado por el Papa en una multitudinaria misa celebrada en el Campo de Marte de Sao Paulo, en el tercer día de la visita pastoral de Benedicto XVI a Brasil.