ENCINA nos ilumina de dia i de noche dedicandonos una de las miles poesias dedicadas al luna, que nos daran ambas.
Yo he hecho huelga a mi manera y hasta el final. Si haces algo hazlo bien, pagaremos una poesia con otra poesia de una mujer de ideas claras.
Me acordaba hoy de mi amigo J de Castro.
un saludo a todos y buenas noches.
Una vez tuve un clavo (Rosalia de Castro)
Una vez tuve un clavo
clavado en el corazón,
y yo no recuerdo ya si era aquel clavo
de oro, de hierro o de amor.
Sólo sé que me hizo un mal tan hondo,
que tanto me atormentó,
que de día y de noche sin cesar lloraba
como lloró Magdalena en la Pasión.
“Señor, que todo lo puedes
-le pedí una vez a Dios-,
dame valor para arrancar de un golpe
clavo de tal condición”.
Y me lo dio Dios, lo arranqué
Pero... ¿quién lo iba a pensar...? Después
ya no sentí más tormentos
ni supe lo que era dolor,
supe sólo que no sabía que me faltaba
donde el clavo faltó,
y acaso..., acaso tuve soledades
de aquella pena... ¡Buen Dios!
Este barro mortal que envuelve el espíritu
¡quién lo entenderá, Señor!
Rosalía de Castro
(Follas novas, 1880)
Yo he hecho huelga a mi manera y hasta el final. Si haces algo hazlo bien, pagaremos una poesia con otra poesia de una mujer de ideas claras.
Me acordaba hoy de mi amigo J de Castro.
un saludo a todos y buenas noches.
Una vez tuve un clavo (Rosalia de Castro)
Una vez tuve un clavo
clavado en el corazón,
y yo no recuerdo ya si era aquel clavo
de oro, de hierro o de amor.
Sólo sé que me hizo un mal tan hondo,
que tanto me atormentó,
que de día y de noche sin cesar lloraba
como lloró Magdalena en la Pasión.
“Señor, que todo lo puedes
-le pedí una vez a Dios-,
dame valor para arrancar de un golpe
clavo de tal condición”.
Y me lo dio Dios, lo arranqué
Pero... ¿quién lo iba a pensar...? Después
ya no sentí más tormentos
ni supe lo que era dolor,
supe sólo que no sabía que me faltaba
donde el clavo faltó,
y acaso..., acaso tuve soledades
de aquella pena... ¡Buen Dios!
Este barro mortal que envuelve el espíritu
¡quién lo entenderá, Señor!
Rosalía de Castro
(Follas novas, 1880)