MEMBRIO: Chinchinela, no te conozco personalmente, pero tu dolor...

Chinchinela, no te conozco personalmente, pero tu dolor no me es indiferente; pasé por lo mismo y te comprendo.

Deseo que lo superes pronto. A mí me ayudó mucho el volcarme en los que quedaban, en mi madre, mi hermano y los nietos, que al ser jovencitos, no encajaron bien el golpe.

Un abrazo.