MEMBRIO: ¡Oooooo.. le!, este es mi niño, de carne y hueso. Cicerón,...

¡Oooooo.. le!, este es mi niño, de carne y hueso. Cicerón, Cicerón.... yo te prefiero a tí cien veces.

Quiero que te cuides.

¿Por qué siempre apareces cuando yo me voy? Tengo que descansar un poquino.

hasta luego.