Ese no caducará nunca hasta que palme, espero que aún falte mucho, tocaremos madera, lo que ocurre es que os largaistis todos a cenar, me aburrí porque nadie quería cachondeo, nadie me pidió que contara el chiste de la "frecuencia" y dije a la cama que tienes que madrugar. ¡Ya no lo pidais! se pasó la hora. Saludos