Mis buenos y entrañables amigos: De nuevo con vosotros en la página de Internet. Si, la razón ha sido muy sencilla: El ordenador no conectaba con inenet... Por más que buscaba la forma... Nio podía escribir, y solo leer lo antiguo, pues npo conectaba.
Pero hoy 17 de Agosto, me ha llegado la visita de un gran amigo sacerdote, conocedor de estos aparatos, y me lo ha puesto de nuevo en orden, Así que estoy de nuevo con vosotros, y he podido leer las cosas estupendas que decís, y que tanto nos animan. Gracias muy de veras, sigamos entre todos construyendo.
En consecuencia os copio la última Hoja parroquia, y espero cuando tenga otras cosas poder haceros partícipes de ello.
HOJA PARROQUIAL
MEMBRíO
Agosto 2.006
No 14
HACE UN AñO
Quiero comentar y agradeceros a todos, los ánimos y buena voluntad que habéis manifestado en este año, que he tenido el honor de actuar como párroco de nuestro Membrío.
La inestimable actuación siempre a punto y con esmero de todo el equipo parroquial, que se puso en pie para el mejor bien del pueblo, supliendo maravillosamente los defectos que el Cura tenía que tener.
Es cierto que entre todos hemos de buscar el bien común. Creo que con la enorme amabilidad de los cristianos, hemos culminado un año, por lo menos de mucha paz y de mucha ilusión en los mejores deseos de vida cristiana.
En lo económico, la parroquia no ha tenido dificultades y el control prácticamente lo ha llevado el equipo; y la contabilidad en general las Cajas de ahorro, pues ha sido una contabilidad sencilla y de mínimos gastos. Las cartillas anotaban los ingresos y las salidas. Y hemos ido bien. Sin problemas.
LA RESIDENCIA DE SAN RAFAEL
Esta fuerte tarea de la Residencia nos ha llenado más el tiempo.
Principalmente la presencia de los acogidos, ganan el corazón a cualquiera... Qué buenas personas, qué pacíficos y que resignados ante sus achaques y ante nuestra propia pobreza. Se lo merecen todo. Nos han ganado el Corazón.
Nombramos a un excelente matrimonio encargado de la Casa.
La Madre, para dar amor, alegría paz y orden. Qué elevación de miras, y qué alegría respira esta gran madre de Familia y ama de casa.
El Padre, hombre sensato y trabajador, conforta con su valentía y decisión, para él no hay problemas que no tengan solución.
Y especialmente el Hijo, sin separarse de la casa ni de día ni de noche, velando como verdadero amigo, hermano muy familiar para todos acogidos, trabajadores y miembros de la Sagrada Familia.
Ya sabéis quienes son: María, José y Jesús. Mejores manos imposible.
Tenemos la satisfacción de atender también pastoral y espiritualmente a la Residencia de Guadalupe... Asisten libremente a la Misa los Sábados por la tarde y comulgan los que lo desean, que son todos los que asisten.
Para unos y otros nos vino muy bien las misiones de principio de Cuaresma, en las que el P. Diego confesó a todos y les administró la Santa unción.
Y no olvidaremos las “buenas noches” que daba a los ancianos en el salón de estar... Que además de ser interesantes eran enormemente amenas... Y la risa hacía que las cenas tuvieran mejor digestión.
Dios sea bendito por todo
DíA DE LA ASUNCIóN
Madre, aquí tienes al pueblo entero,
Con cariño celebrando tu fiesta.
Membrío vibra de amor sincero,
Porque te ama, madre, y de dentro.
No importa que otros se olviden
También a ellos queremos.
Nosotros pobres y humildes,
Pero con corazón ardiente estamos,
Felices de sentirnos tus hijos,
Sabiendo que tú nos estimas,
Y nos conoces aun con los fallos.
Venimos de unos y otros lugares,
A compartir con familia y amigos,
A gritar al mundo que te amamos,
Que ser de Membrío nos honra,
Y a los de fuera también los amamos.
Queremos entre todos unidos,
Ser familia donde nadie es extraño,
Compartimos la fiesta y la fe
Como pobres pero valientes cristianos.
Que un día desde niños formamos
Este pueblo muy digno y muy alto.
No nos comparamos con otros,
Pues a los otros también estimamos.
Madre de Gracia, tu estampa,
Tu mirada sencilla y materna,
La llevamos en los ojos y el alma.
Membrío, pueblo unido de veras,
Nos queremos y ayudamos, dispuestos,
Cada cual respetando al vecino.
Y todos como roca fundidos.
Por doquier llevamos tu encanto
En fin, Madre, aquí estamos.
Esperamos que tú, Madre nuestra,
Nos apretujes como hijos amados.
Y formemos una piña unida,
De perdón amor y alegría,
Siguiendo y subiendo muy alto.
BIENVENIDOS
Si, Membrío se siente orgulloso pues sus hijos, que han de trabajar y vivir en otros lugares, estos días llegan esperanzados a convivir con familiares y amigos.
La Virgen, como Madre amorosa recibe a sus hijos con afectos materno y ella misma quiere convivir con todos y cada uno..
Sí, estos días Membrío se rejuvenece y aparece pletórico.
Las amplias calles de Membrío se llenan a tope de cristianos acompañando a nuestra Madre en la solemne procesión de su fiesta, el día grande de la Virgen... Procesión multitudinaria y al final Santa Misa, y en el templo apretujados, pero felices de sentirnos hermanos e hijos de tal Madre y los hermanos unidos en intimidad y fraternidad amistosa
Y allí con la bendición de la Madre y del Hijo, que ha estado físicamente presente en la Eucaristía, nos podemos volver tranquillos y llenos del bien.
Ellos nos darán su mejor bendición y seguiremos animados para llevarnos un corazón lleno de afectos, y vivenc.
Pero hoy 17 de Agosto, me ha llegado la visita de un gran amigo sacerdote, conocedor de estos aparatos, y me lo ha puesto de nuevo en orden, Así que estoy de nuevo con vosotros, y he podido leer las cosas estupendas que decís, y que tanto nos animan. Gracias muy de veras, sigamos entre todos construyendo.
En consecuencia os copio la última Hoja parroquia, y espero cuando tenga otras cosas poder haceros partícipes de ello.
HOJA PARROQUIAL
MEMBRíO
Agosto 2.006
No 14
HACE UN AñO
Quiero comentar y agradeceros a todos, los ánimos y buena voluntad que habéis manifestado en este año, que he tenido el honor de actuar como párroco de nuestro Membrío.
La inestimable actuación siempre a punto y con esmero de todo el equipo parroquial, que se puso en pie para el mejor bien del pueblo, supliendo maravillosamente los defectos que el Cura tenía que tener.
Es cierto que entre todos hemos de buscar el bien común. Creo que con la enorme amabilidad de los cristianos, hemos culminado un año, por lo menos de mucha paz y de mucha ilusión en los mejores deseos de vida cristiana.
En lo económico, la parroquia no ha tenido dificultades y el control prácticamente lo ha llevado el equipo; y la contabilidad en general las Cajas de ahorro, pues ha sido una contabilidad sencilla y de mínimos gastos. Las cartillas anotaban los ingresos y las salidas. Y hemos ido bien. Sin problemas.
LA RESIDENCIA DE SAN RAFAEL
Esta fuerte tarea de la Residencia nos ha llenado más el tiempo.
Principalmente la presencia de los acogidos, ganan el corazón a cualquiera... Qué buenas personas, qué pacíficos y que resignados ante sus achaques y ante nuestra propia pobreza. Se lo merecen todo. Nos han ganado el Corazón.
Nombramos a un excelente matrimonio encargado de la Casa.
La Madre, para dar amor, alegría paz y orden. Qué elevación de miras, y qué alegría respira esta gran madre de Familia y ama de casa.
El Padre, hombre sensato y trabajador, conforta con su valentía y decisión, para él no hay problemas que no tengan solución.
Y especialmente el Hijo, sin separarse de la casa ni de día ni de noche, velando como verdadero amigo, hermano muy familiar para todos acogidos, trabajadores y miembros de la Sagrada Familia.
Ya sabéis quienes son: María, José y Jesús. Mejores manos imposible.
Tenemos la satisfacción de atender también pastoral y espiritualmente a la Residencia de Guadalupe... Asisten libremente a la Misa los Sábados por la tarde y comulgan los que lo desean, que son todos los que asisten.
Para unos y otros nos vino muy bien las misiones de principio de Cuaresma, en las que el P. Diego confesó a todos y les administró la Santa unción.
Y no olvidaremos las “buenas noches” que daba a los ancianos en el salón de estar... Que además de ser interesantes eran enormemente amenas... Y la risa hacía que las cenas tuvieran mejor digestión.
Dios sea bendito por todo
DíA DE LA ASUNCIóN
Madre, aquí tienes al pueblo entero,
Con cariño celebrando tu fiesta.
Membrío vibra de amor sincero,
Porque te ama, madre, y de dentro.
No importa que otros se olviden
También a ellos queremos.
Nosotros pobres y humildes,
Pero con corazón ardiente estamos,
Felices de sentirnos tus hijos,
Sabiendo que tú nos estimas,
Y nos conoces aun con los fallos.
Venimos de unos y otros lugares,
A compartir con familia y amigos,
A gritar al mundo que te amamos,
Que ser de Membrío nos honra,
Y a los de fuera también los amamos.
Queremos entre todos unidos,
Ser familia donde nadie es extraño,
Compartimos la fiesta y la fe
Como pobres pero valientes cristianos.
Que un día desde niños formamos
Este pueblo muy digno y muy alto.
No nos comparamos con otros,
Pues a los otros también estimamos.
Madre de Gracia, tu estampa,
Tu mirada sencilla y materna,
La llevamos en los ojos y el alma.
Membrío, pueblo unido de veras,
Nos queremos y ayudamos, dispuestos,
Cada cual respetando al vecino.
Y todos como roca fundidos.
Por doquier llevamos tu encanto
En fin, Madre, aquí estamos.
Esperamos que tú, Madre nuestra,
Nos apretujes como hijos amados.
Y formemos una piña unida,
De perdón amor y alegría,
Siguiendo y subiendo muy alto.
BIENVENIDOS
Si, Membrío se siente orgulloso pues sus hijos, que han de trabajar y vivir en otros lugares, estos días llegan esperanzados a convivir con familiares y amigos.
La Virgen, como Madre amorosa recibe a sus hijos con afectos materno y ella misma quiere convivir con todos y cada uno..
Sí, estos días Membrío se rejuvenece y aparece pletórico.
Las amplias calles de Membrío se llenan a tope de cristianos acompañando a nuestra Madre en la solemne procesión de su fiesta, el día grande de la Virgen... Procesión multitudinaria y al final Santa Misa, y en el templo apretujados, pero felices de sentirnos hermanos e hijos de tal Madre y los hermanos unidos en intimidad y fraternidad amistosa
Y allí con la bendición de la Madre y del Hijo, que ha estado físicamente presente en la Eucaristía, nos podemos volver tranquillos y llenos del bien.
Ellos nos darán su mejor bendición y seguiremos animados para llevarnos un corazón lleno de afectos, y vivenc.