Creemos, que el mal de la Residencia San Rafael viene desde sus comienzos y es muy sencillito: TIENE QUE Y DEBE QUE, PRIMAR EL CRITERIO DE EMPRESA Y ALEJARSE DEL DE BENEFICENCIA O ACOGIDA. Y si no es así, buscarse alguna entidad que insufle los dineros a su siempre maltrecha economia. No creemos que el Obispado esté por labor en los tiempos que corren; cuando el Estado cada vez más recorta su aportación a la Iglesia con mayúscula y con dos agravantes: La gente mayor son la más sensibilizadas; pero son precisamente la que no hacen la Declaración de Hacienda. Las colectas que se hacen en las iglesias han disminuido hasta la mitad desde que entró el euro. Echamos muchos céntimos y poco euros. No tema, que la Residencia San Rafael NUNCA CERRARá sus puertas.Vendrán y se irán gente que intenten que esto no suceda; esperamos y deseamos que cuando nos toque a nosotros, los problemas se hayan ido para el "nunca jamás". Saludos. AMIGOS DEL PATRIMONIO.