¡Ay los carnavales!Cuantos recuerdos.Que bailoteo en el Salón de Abajo, hoy ya desaparecido, al ritmo de los acordeones de Casimiro y Francisco, desgraciadamente, ya fallecidos los dos.Baile y más baile, no había otra cosa, y bien que nos lo pasábamos.Por la tarde, paseo por la carretera hasta el Empalme, con las chicas vestidas de labradoras y cantando las canciones típicas de esos días.Tiempos y gentes que se marcharon y que ya no volverán.Así es la vida.