¡Hombres de poca fé...! ¿PORQUÉ DUDÁIS...? Ahora tiene más mérito, aún con la escasa participación. Enhorabuena a todos los que lo han hecho posible: VOLVER A SER LO PRIMERO. Saludos.
LA TEMPESTAD. Subió a la
barca y sus discípulos le siguieron. De pronto se levantó en el
mar una tempestad tan grande que la barca quedaba tapada por las olas; pero él estaba dormido. Acercándose ellos le despertaron diciendo: « ¡Señor, sálvanos, que perecemos!, ¿Por qué tenéis miedo, hombres de poca fe? Entonces se levantó, increpó a los vientos y al mar, y sobrevino una gran bonanza. Y aquellos hombres, maravillados, decían: ¿Quién es éste, que hasta los vientos y el mar le obedecen?.