No creas que por tí son, los
colores que me salen; no es por tí ni por ninguno que son mios naturales.
Los hombres chiquininos para que valen , para tapón de alberca, cuando se sale.
A los hombres se le da, la mano y no la derecha, el codo pero no todo y el querer no se demuestra.
Ajo con ajo carajo, lechuga pá la ensalá, a mi me gustan los hombres que tengan serenidad.
Amarillo es el oro, blanca es la plata y azules son los ojos que a mi matan.
Espero que os recuerden a nuestros
carnavales,
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