Es tener mucha suerte vivir cerca del
pozo Salorino, así en cualquier momento allí estamos sea de día o de
noche, de día hay poco que ver, pero de noche mucho, las estrellas, la luna, el
camino de Santiago, los aviones........
Antes por estas fechas siempre estaba seco y por las
noches madrugaban las mujeres para sacar las gotitas que había manado a lo largo de unas horas, ahora allí está viendo pasar el tiempo con
agua hasta la pared.