Cuanta paz en estos lares ante las tranquilas
aguas del Salor sin faltar el canto de los grillos y los pájaros, nosotros solo vamos un rato y es que hoy vamos con prisa a todos los sitios.
Nuestros abuelos al final de
verano iban unos días con los carruajes a estos charcos del Salor a lavar mantas, aparejos..... porque del uso del
invierno y verano necesitaban buen lavado y algún cosido del desgaste por las duras faenas del
campo.
Cerca de este lugar y en un arroyo está la
fuente de"La Gebosa"
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