*CUANDO SE CIERRA LA
CASA DE LOS ABUELOS*
CAPITULO 3.
El año pasa mientras esperas estos momentos, y sin darnos cuenta, pasamos de ser niños abriendo regalos, a sentarnos junto a los adultos en la misma mesa, jugando desde el
postre del almuerzo, hasta el cafecito de la cena, porque cuando se está en
familia, el tiempo no pasa y ese café es sagrado.
*Las
casas de los abuelos* siempre están llenas de sillas, nunca se sabe si un primo traerá a la novia, o a un
amigo o al vecino, porque aquí todo
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