No estuvo nada mal la vistosa colección de
fuegos artificiales. Lo importante es que se sigue con la
tradición. ¿Que todo se sucede muy rápido... que no da tiempo "saborearlos" como ocurría antes? Es que ya no está la "Orquesta
Santos" cuando al clamor del trompetista Miguel, ponía todo el mundo de pie, que invitaba a
bailar debajo del
balcón donde ellos se situaban. Tres veces cuatro
bailes.... y la quema de la siguiente rueda; ya que desde abajo el aguacil municipal con su bengala encendida a los
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