Hay dos
fuentes en el
pueblo con estas características, que seguramente pocos hemos bajado. Y si decimos dónde están... seguremte, algunos mañana mismo cogen y van a verlas, con el consiguiente enfados de sus dueños. Así, con señalar: ¡Basta!, qué era el título de un libro que escribió nuestro convecinos y
amigo D. A gel Tejero García, prebistero. SALUDOS.