Pasadas las primeras semanas de tiempo suave y seco, la otoñada hace su aparición. Las
lluvias riegan la península de este a oeste; los
árboles viran del verde al amarillo y al rojo; los bosques se llenan de
setas. Y los
cielos de voces.
Con el cambio de
color el
paisaje sonoro cambia de tonalidad. Oleada tras oleada, el
campo se llena de nuevos gritos. Durante unas semanas van llegando todas las aves migrantes que bajan del norte de Europa para pasar aquí el
invierno Son muchas, y muy variadas,
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