EL MERODEADOR
NOCTURNO
Artero, astuto, malvado, su nombre es sinónimo de quien practica todas las conductas reprobables. La alimaña de todos los
campos, el enemigo a batir. No tan temible como el lobo pero mucho más dañino, siempre al acecho, a la espera de su momento para saltar la malla del gallinero, para desbaratar los nidales de perdices. Tal es la imagen del zorro. La cara afilada, el hocico alargado, la mirada oblicua, expresión de la malicia. Su destino, pues, los cepos, lazos y venenos
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