Baltasar Garzón, el magistrado español más destacado en la lucha contra la corrupción y terrorismo y firme defensor de los derechos humanos, afronta los momentos más amargos de su carrera. El proceso que se sigue contra él, por las tres querellas presentadas por falangistas y abogados del círculo de Mario Conde y de los presuntos corructos de la trama Gürtel, le ha costado la suspensión.
Se hizo cargo de la investigación de los desaparecidos españoles durante las dictaduras argentina y chilena, e impulsó la detención en Londres, el día 16/10/98, del dictador chileno Augusto Pinochet.