Soy de padre Peleño , y aunque no vivo en el
pueblo, me hierve la sangre la
noche de
San Antón, hace años que no puedo ir porque cae entre semana, pero os diré que siempre me acuerdo esa noche y procuro celebrarla allá donde esté, es mágica os lo aseguro, será que lo he vivido desde pequeñita que mi padre siempre nos llevaba fuese el día que fuese, todavía recuerdo esos maravillosos pestiños que nos hacía mi abuela y cuando pasaba la carrera por su
casa, que ya no existe por desgracia, pero en fín
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