Comienzo estas lineas, como si fuese un cuento, que vamos a contar a las generaciones venideras, erase una vez en un pueblo llamado Conquista vivia una señora llamada Elisa Ripolles, una gran persona, una gran cristiana y una mujer llena de amor y de cariño hacia todos los del pueblo, pues Elisa despues de haber marchado para siempre de nuestro lado y haya tenido que rendir cuentas ante el Altisimo, seguro estoy que las puertas de ese lugar estaban abierta de par en par para ella, ha dado tanto amor ... (ver texto completo)