Cómo no quisiste cuentas con nosotras y te fuiste de paseo, pués allí estuvimos jaboneando las dos cómo dos marujas del año catapún, pero que bueno nos salió ya dice que va con la consistencia del tocino de cielo. Cuando terminamos que nos fuimos a dar una esparabandá, les dijimos a los niños que no tocaran ningún cacharrito, porque parecian natillas.