Ya estoy de vuelta, y no veo a Luis, dónde andará, llenándose los pulmones del aire de
Acebo, seguro.
Voy a ver si sigo con los quehaceres, porque en
casa si quieres no acabas nunca, y hoy voy a preparar una cena que a Ladis le gusta mucho. Tiene muchos nombres pero son huevitos de
toro, si alguien gusta, pero solo hay dos.