Cuando escribi este pequeño relato era mediados del mes diciembre. Una de esas tardes de paseo por el campo con mi amigo Fede,. La visivilidad era escasa. La niebla cerrada anula las distancias. Envueltas en una luz mortecina, blanca y difusa, las formas se inmovilizan. La niebla detiene el paso del tiempo y acentúa el silencio. Sólo escuchamos lo muy lejano o aquello que aparece de repente ante nosotros. Se esfuma el término medio.
A primera hora de la tarde, de diciembre a marzo los bancos de ... (ver texto completo)
A primera hora de la tarde, de diciembre a marzo los bancos de ... (ver texto completo)