CORDES SILENCIOSOS
…
Quise ponerle
música a tus
flores,
una música callada,
algo que viniese de lo eterno
y que sólo la
flor y Tú escucharas.
Tenia que elegir una flor,
la que más música aportara.
Y me adentré en tu
jardín ¡Señor!
encontrándome con cosas muy extrañas.
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