Ni los numerosos guiones (¿alguien recuerda como era el de Acción Católica y quien lo solía portar? Y estandartes como si de una legión romana se tratara. Ni el silencio tan sepulcral, ni los ruegos de aquellos dos grandes municipales colaboradores de que se mantuviesen el orden en las procesiones que hicieron popular la frase: “Los hombres que se c. y las mujeres que no p.”, como fueron el tío Isidro y el tío Frasco. Pero…como no vamos a saber que el tío Isidro Sánchez Romero se llamaba Gregorio…. ... (ver texto completo)
Sólo el murmullo era interrumpido por “El Miserere”, que el Viernes Santo, siempre había alguien sabionda ella, que saltaba diciendo: “Parece que es distinto que el de ayer Jueves Santo”. ¡Calla… es igual pero en distinto tono! A nosotros no pasa un tanto igual con nuestra impertinente insistencia año tras año en los ensayos del “Miserere”, sin que nadie nos haga caso con el dichoso más sostenido y más armonía en el canto: parece que después que año escuchamos canto gregoriano por los monjes benedictinos ... (ver texto completo)