Dices "Casa del coto" y por supuesto no es lo mismo que "Casa de la cota" donde los monagos estuvimos invitados por los cofrades de San Isidro Labrador que se portaron muy bien con nosotros y comimos de lo lindo. Saludos.
En aquellos tiempos pudiera haber algunas discrepancias entre personas pero en términos generales había muy buen gente en el pueblo.