En estos tiempos que corren, en los que plena sequía se sigue hablando de buen tiempo, cuando los meteorólogos se lo piensan seriamente antes de pronosticar
agua para un fin de semana, manifestar el gusto por la
lluvia y la bruma tiene algo de excéntrico.
Es seguro que entre lectores habrá quienes hayan padecido
tormentas y aguaceros a lo largo del
verano, sobre todo en las áreas costeras. Pero quien escribe a perdido la cuenta sin ver caer una gota de agua. El verano está siendo uno de los más
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