Las personas que tienen poco que hacer son por lo común muy habladoras: cuanto más se piensa y obra, menos se habla.
Hay quien se tiene que esconder de tantas cosas injustas...
No pienso nunca en el futuro porque llega muy pronto.
Sólo cerrando las puertas detrás de uno se abren ventanas hacia el porvenir.
Nunca pensé que en la felicidad hubiera tanta tristeza.
Si se siembra la semilla con fe y se cuida con perseverancia, sólo será cuestión de tiempo recoger sus frutos.
La tragedia de la vida es que envejecemos muy pronto y nos volvemos sabios demasiado tarde.
Nadie se nos montará encima si no doblamos la espalda.
No creas conveniente actuar ocultando pruebas, pues las pruebas terminan por salir a la luz.
La única y verdadera historia es la que vivimos y contamos nosotros, no la que cuentan de nosotros.
LA FOTO, "nuestros pinitos como actrices",...
La diferencia entre ganar y perder, a menudo consiste en no abandonar.
Hay un tipo de silencio que es pura magia. No llega cuando terminan las palabras sino cuando comienza la comprensión.
Necesitamos ver a los padres leyendo libros, no en el teléfono.
La estupidez es una de las dos cosas que, en retrospectiva, vemos con mayor claridad. La otra son las oportunidades perdidas.