A las trampantojas, con amor:
Cuando Juliancito, ex de Marbella, no se había hecho jienense de talego y lucía la melena de la pantoja enseñando dientes, proclamó, sin sonrojo alguno, y con el cinto atrincherado en el sobaquillo: "A mí, lo que más me pone de la política municipal es que parezco el niño la bola, tengo el mundo en mis manos, y autoridad y salero para pasarme por el ojo del
puente de la entrepierna los planes urbanísticos, las normas subsidiarias, las memorias y proyectos de obras,
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